Benito Pérez Galdós
Fue un novelista, dramaturgo, cronista y político español. Se le considera uno de los mejores representantes de la novela realista del siglo XIX también fue propuesto por varios especialistas y estudiosos de su obra como el mayor novelista español después de Cervantes.
Pérez Galdós fue desde 1897 académico de la Real Academia Española y llegó a ser propuesto
al Premio Nobel de Literatura en 1912. No mostró especial afición por la política, aceptó su designación como diputado en varias ocasiones.
Biografía
Fue el décimo hijo de un coronel del ejército, Sebastián Pérez, y de Dolores Galdós, una dama de origen guipuzcoano.
Siendo aún niño su padre le aficionó a los relatos históricos contándole pasajes y anécdotas vividos en la guerra de la Independencia.
Obtuvo el Bachiller en 1862, su madre le envió a estudiar Derecho a Madrid, ese mismo año llego y se matriculo en la universidad, ahí conoció a Francisco Giner de los Ríos el cual le animo a escribir. En cuanto a estudios se dice que era un alumno que faltaba mucho a clase, era disperso.
Primeras obras
En 1970 con ayuda de su cuñada publicó su primera novela, La Fontana de Oro, escrita entre 1867 y 1868, aunque con los fallos primerizos de la obra trabajo como cronista de España desarrolló luego en los Episodios Nacionales.
La Sombra, publicada en 1871, había ido apareciendo por entregas a partir de noviembre de 1870, en la Revista de España, dicha revista sera dirigida por el mas adelante, entre febrero de 1872 y noviembre de 1873.
En 1873 se alía con el ingeniero Miguel Honorio de la Cámara y Cruz, propietario de aquel entonces de La Guirnalda, en la que colabora desde enero con una serie de “Biografías de damas célebres españolas”.
- Fortunata y Jacinta, novela realista con un complicado triángulo amoroso entre dos mujeres de diferentes clases sociales y un mismo hombre, el burgués Juan Santa Cruz.
- Doña Perfecta, y en el escenario de una ciudad imaginaria, Orbajosa, anclada en el tradicionalismo más radical, se desarrolla «la tragedia de España», donde confluyen y se enfrentan «los dos conceptos del mundo, el medieval (Doña Perfecta) y el moderno (Pepe Rey)», que tratan de conquistar a la España que vivió Galdós, encarnada en el personaje de la hija de aquella y novia de éste: Rosario...
- Misericordia fue la última novela del periodo que marcaría el zénit de la profesionalidad y honradez como escritor del Galdós inmerso en el planteamiento «espiritualista» del acto creador. Casalduero, en su ejemplar estudio de Misericordia, descubre las consecuencias del esfuerzo de Galdós.
Importancia de las Obras
Novelas españolas contemporáneas
Novelas contemporáneas espiritualistas
| Título | Año de publicación |
|---|---|
| La desheredada | 1881 |
| El amigo Manso | 1882 |
| El doctor Centeno | 1883 |
| Tormento | 1884 |
| La de Bringas | 1884 |
| Lo prohibido | 1884-85 |
| Fortunata y Jacinta | 1886-87 |
| Celín, Tropiquillos y Theros | 1887 |
| Miau | 1888 |
| La incógnita | 1889 |
| Torquemada en la hoguera | 1889 |
| Realidad | 1889 |
Novelas contemporáneas espiritualistas
| Título | Año de publicación |
|---|---|
| Ángel Guerra | 1890-91 |
| Tristana | 1892 |
| La loca de la casa | 1892 |
| Torquemada en la cruz | 1893 |
| Torquemada en el purgatorio | 1894 |
| Torquemada y San Pedro | 1895 |
| Nazarín | 1895 |
| Halma | 1895 |
| Misericordia | 1897 |
| El abuelo | 1897 |
| Casandra | 1905 |
Últimos años
En el último periodo de su vida, Galdós repartió su tiempo entre los compromisos políticos y la actividad como dramaturgo. Sus últimos años estuvieron marcados de modo progresivo por la pérdida de la visión y las consecuencias de sus descuidos económicos y tendencia a endeudarse de forma continua, aspectos íntimos que el entonces joven periodista Ramón Pérez de Ayala, aprovechándose de su interesada amistad con el viejo escritor, recogió más tarde en sus Divagaciones literarias.
FinalEl 20 de enero de 1919 se descubrió en el Parque del Retiro de Madrid una escultura erigida por suscripción pública. Por razón de su ceguera, Galdós pidió ser alzado para palpar la obra y lloró emocionado al comprobar la obra.
Un año más tarde, Benito Pérez Galdós, cronista de España por designación del pueblo soberano, murió en su casade Madrid, en la madrugada del 4 de enero de 1920. El día de su entierro, unos 30 000 ciudadanos acompañaron su ataúd hasta el cementerio de la Almudena.
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